Sesión de fotos en el Sanctuary of Truth de Pattaya

El Sanctuary of Truth (Santuario de la Verdad) es la imagen más reconocible de Pattaya y la favorita de las webs de viajes y de las IA: una enorme construcción de teca en un cabo junto al mar, cubierta de tallas de arriba abajo. Parece el lugar soñado para una sesión de fotos. En la práctica es una de las localizaciones más incómodas de la ciudad, y de eso se habla poco. Veamos qué es en realidad, qué normas atan al fotógrafo y cómo conseguir esa misma imagen sin poner un pie dentro.

Qué es en realidad

A este lugar solo se le puede llamar templo con reservas. Es un monumento privado del millonario tailandés Lek Viriyaphan (también creó Ancient Siam y el museo Erawan): la construcción empezó en 1981 y todavía no ha terminado. El edificio no está dedicado a ninguna divinidad concreta ni consagrado como templo en activo (wat); en más de cuarenta años la tradición budista no ha llegado a hacerlo suyo y nadie peregrina hasta aquí: la gente viene a mirar, no a rezar.

A modo de comparación, el museo Erawan, otro proyecto del mismo creador, sí ha calado entre los tailandeses y tiene vida: cuenta con un protector, Airavata, el elefante de tres cabezas que sirve de montura a Indra. El Sanctuary of Truth no tiene protector, y se nota: es un decorado hermoso, pero algo vacío.

Hay además una consecuencia práctica. La famosa teca «que no se pudre» se deteriora de todos modos con el aire húmedo del mar: las tallas se sustituyen sin parar, y por eso las obras llevan décadas sin acabar. Parte de la estructura está entre andamios y solo se puede entrar con casco de obra, y casi nadie quiere un casco en sus fotos.

Cascos, guía y recorrido: por qué se resienten los encuadres

Como las obras no paran, dentro del recinto te llevan por un recorrido estrictamente marcado: a los visitantes les ponen un guía que vigila que nadie se desvíe. Para el turista es seguridad; para el fotógrafo, una jaula. No puedes alejarte para sacar un plano general limpio, ni pegarte a las tallas para captar su textura, ni colocarte de modo que los andamios no se cuelen en el encuadre. La mayoría de las vistas «de postal» que has visto se fotografiaron antes de alguna de las fases de obra o desde los puntos autorizados, que son pocos.

La fotografía profesional sin permiso está prohibida

Las guías de viaje no avisan de lo principal: dentro del recinto la fotografía profesional está prohibida sin una autorización específica. Qué se considera «profesional» es discutible y se decide allí mismo, pero en la práctica es sencillo: si te acompaña un fotógrafo con equipo a la vista, es casi seguro que los vigilantes tratarán la sesión como profesional, aunque él haga las fotos con el teléfono.

El permiso se tramita con antelación y mediante una solicitud aparte (para sesiones posadas y de preboda, el recinto se alquila por acuerdo individual). El cliente suele endosarle al fotógrafo todo el papeleo de la autorización, incluso cuando quien paga el permiso es el propio cliente, y eso supone como mínimo un viaje previo a las afueras de la ciudad solo para tramitarlo. Por eso los fotógrafos que han trabajado en el Sanctuary of Truth aunque sea una vez son muy reacios a repetir. Si alguien te da un precio «como el de una localización normal» y te promete que «ya lo arreglamos sobre la marcha», es que no ha trabajado allí.

Entrada, horario y luz

Si aun así decides entrar por la vía oficial, la entrada ronda los 500 bahts de día y los 700 en el turno del atardecer; el recinto abre de 8:00 a 18:00, y aparte hay un turno de noche. El código de vestimenta es obligatorio: hombros y rodillas cubiertos; en la entrada te prestan una prenda para cubrirte a cambio de un depósito reembolsable de unos 200 bahts. La fachada principal mira al oeste, hacia el mar, así que la mejor luz es la de última hora de la tarde y la de la hora dorada; de 10:00 a 14:00 es cuando hay más gente, y hacia el atardecer está más tranquilo. Queda en la zona de Naklua, a unos 5 km al norte del centro; el taxi cuesta de 80 a 150 bahts y el estacionamiento es gratuito.

La playa detrás del recinto: gratis y sin permisos

Y ahora lo que no aparece en las guías. Para que esa silueta salga en tus fotos ni siquiera hace falta entrar. Fuera del recinto hay una playa de libre acceso desde la que se ve el edificio entero, y allí se puede fotografiar gratis y sin ningún permiso. Un fotógrafo con experiencia te colocará de modo que el Sanctuary of Truth quede de fondo justo detrás de ti y te fotografiará con un teleobjetivo largo: sin cascos, sin andamios, sin guía y sin escolta. De lejos, con la silueta entera y al atardecer, esa foto es a menudo la mejor que da este lugar.

Eso sí, esa foto no sale «sola». No todos los retratistas, ni mucho menos, tienen un buen teleobjetivo: suele ser una herramienta del fotógrafo polivalente o del de reportaje, porque es un objetivo grande, pesado y caro, y para fotografiar a personas solo se lleva encima cuando se conoce el sitio de antemano. Además necesita espacio: unos 10 o 15 metros hasta el modelo y, a ser posible, otros cincuenta de fondo despejado por detrás. Así que la foto se planifica con antelación y se busca un fotógrafo que pueda hacerla; aquí no conviene confiar en la improvisación.

Qué hablar con el fotógrafo

Si ha fotografiado aquí antes. Quien lo ha hecho te hablará sin rodeos del permiso, los cascos y el recorrido estrecho, y lo más probable es que él mismo te proponga la opción de la playa.

Quién tramita el permiso. Si lo que planeas es una sesión posada dentro, aclara quién la acuerda con el recinto y cuándo. La respuesta «ya lo arreglamos sobre la marcha» significa que no lo va a arreglar nadie.

Si tiene un teleobjetivo largo y un plan para fotografiar desde fuera. Desde fuera a menudo sale más rápido, más barato y más potente que siguiendo el recorrido estrecho de dentro; pero no todos los retratistas tienen teleobjetivo, y una foto así necesita espacio y preparación previa.

El Sanctuary of Truth merece una visita, pero como localización para fotos casi siempre decepciona: guía, cascos, andamios en las fotos y prohibición de fotografiar sin un permiso tramitado de antemano. Si lo que necesitas es el interior con sus tallas, organiza con antelación una sesión posada oficial y reserva tiempo y dinero para ello. Si buscas una foto bonita con esa silueta, sal a la playa que hay fuera del recinto y hazte las fotos con teleobjetivo. La segunda vía suele ser más honesta con tu bolsillo y dar un resultado más potente.